Crecimiento sin puestos de trabajo: ocho de los diez rubros más dinámicos perdieron empleo en la era Milei

[ad_1]
Un reciente informe elaborado por el Centro de Estudios para la Recuperación Argentina de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA) puso de relieve una fuerte paradoja del actual modelo económico: de los diez rubros que mostraron mayor expansión durante la gestión del presidente Javier Milei, ocho arrojaron resultados negativos en materia laboral.
El documento detalla que las actividades más dinámicas del período se concentran fundamentalmente en sectores exportadores y vinculados a la explotación de recursos naturales o servicios financieros. Entre las de mayor crecimiento acumulado se destacan la agricultura y ganadería, con un repunte del 40% impulsado por la superación de la sequía histórica que afectó al país en 2023; la intermediación financiera, que avanzó un 19%; y la minería junto a las canteras, que crecieron un 16%. Asimismo, el rubro de hoteles y restaurantes registró una mejora del 13% gracias al repunte del turismo.
Sin embargo, el informe advierte que estas ramas de actividad económica poseen una capacidad limitada para la generación masiva de puestos de trabajo directos. De hecho, algunas de ellas incluso redujeron sus plantillas: la minería perdió unos 5.200 empleos registrados en el último año, demostrando que la expansión sectorial no siempre se traduce en más incorporaciones de personal. Por su parte, el agro sumó apenas 1.700 puestos interanuales y continúa representando una porción reducida del empleo privado formal.
Por el contrario, las ramas que históricamente concentran la mayor cantidad de mano de obra en la economía argentina atraviesan un marcado retroceso. La industria manufacturera acumula una caída del 8% desde el inicio de la administración y ya destruyó más de 80.000 puestos de trabajo formales tras dieciocho meses consecutivos de contracción. Este sector, afectado por la debilidad de la demanda interna y los cambios en la estructura de costos, concentra casi la mitad de toda la destrucción de empleo asalariado registrado en el país.
En la misma línea se encuentra el comercio, con una baja de actividad del 4% y una merma interanual en su dotación de personal, golpeado por la caída del consumo privado. A esto se le suma el desplome del sector público, que acumula una reducción de 148.200 plazas, además de las dificultades persistentes en la construcción.
En el balance general, los datos oficiales y académicos coinciden en que el empleo privado registrado cayó un 1,5% interanual, lo que representa unos 96.700 puestos menos, y acumula una pérdida superior a las 329.000 plazas formales desde noviembre de 2023. Esta asimetría demuestra que el crecimiento macroeconómico global —reflejado en subas del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE)— choca con la debilidad de los sectores que motorizan el mercado interno, generando una recuperación desigual que aún no logra traccionar la creación neta de empleo.
[ad_2]
Posible Fuente


