Villarruel se enfocó en el endeudamiento, lanzó créditos a tasa cero para empleados del Senado y marcó una nueva diferencia con Milei: “La usura está mal”

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La vicepresidenta Victoria Villarruel firmó el decreto 0630/2026 que permite adelantos de hasta tres sueldos netos para que el personal legislativo cancele sus deudas, sin intereses ni comisiones. La medida, financiada con ahorros del Senado, contrasta con el discurso oficial que minimiza el endeudamiento de los hogares. “La usura está mal, el ahorro y la dignidad de los trabajadores está bien”, sostuvo Villarruel.
La vicepresidenta de la Nación y titular del Senado, Victoria Villarruel, puso en marcha un Programa de Alivio Financiero destinado exclusivamente a los trabajadores de la Cámara alta. A través del Decreto Presidencial del Senado 0630/2026, la medida habilita adelantos excepcionales de haberes de hasta tres sueldos netos, calculados sobre la liquidación de octubre de 2026, con una tasa de interés del 0%.
El beneficio, que ya se encuentra vigente, no contempla intereses, comisiones ni gastos administrativos: los empleados deberán devolver únicamente el capital recibido en un plazo máximo de nueve cuotas mensuales. La iniciativa apunta a asistir al personal legislativo “frente al impacto del endeudamiento en la economía familiar”.
El alcance del programa abarca tanto a la planta permanente como a la temporaria del Senado. Los fondos podrán destinarse a la cancelación total de deudas contraídas con los gremios del sector (APL, ATE y UPCN), entidades bancarias públicas y privadas, financieras habilitadas por el BCRA, y también con billeteras virtuales y plataformas de pago que otorguen financiamiento.
Quedan expresamente excluidas las deudas originadas en créditos prendarios e hipotecarios. Los trabajadores interesados podrán presentar sus solicitudes hasta el 20 de noviembre y deberán acompañar un certificado de la entidad acreedora que detalle el capital adeudado, los intereses, los plazos y el monto total necesario para cancelar la obligación.

El financiamiento del programa no representa un gasto presupuestario extra para el Senado. Según explicó la propia Villarruel en sus redes sociales, la iniciativa se financia con recursos provenientes del ahorro realizado en la administración de la Cámara alta y afectaría apenas el 9% de lo acumulado por recuperos y ahorros. “Esta medida tiene como finalidad acompañar a los trabajadores frente al impacto del endeudamiento en la economía familiar”, señaló la vicepresidenta, y remarcó que los fondos serán recuperados con las devoluciones del personal, por lo que “no es ningún gasto para el Senado”.
Para fundamentar la medida, el decreto se apoya en los datos del Banco Central de la República Argentina (BCRA) sobre el endeudamiento de los hogares. Según el Informe de Inclusión Financiera, a diciembre de 2025 20,3 millones de personas registraban algún tipo de financiamiento, lo que equivale al 54,7% de la población adulta, y el saldo promedio por deudor alcanzó su nivel más alto desde enero de 2020.
A ello se suma que, a junio de 2026, la irregularidad en los créditos a las familias llegó al 12,8%, mientras que en el sector de proveedores no financieros de crédito (fintech y billeteras virtuales) la morosidad trepó al 26,9%.
La decisión profundiza las diferencias públicas entre Villarruel y el presidente Javier Milei. Mientras el mandatario y sus funcionarios defienden los resultados del programa económico y hablan de una recuperación de los ingresos, la vicepresidenta impulsa una herramienta que reconoce, en los hechos, el fuerte impacto del endeudamiento en las familias. La iniciativa se conoce en medio de otros cruces, como las demoras en los proyectos sobre Malvinas y los enfrentamientos con la diputada libertaria Lilia Lemoine, que evidencian un distanciamiento creciente. “La usura está mal, el ahorro y la dignidad de los trabajadores está bien”, sintetizó Villarruel, en una frase que condensa el contraste con la narrativa oficial sobre la situación económica de los hogares.
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