LABORAL

La zona de avenida Avellaneda se llena de locales cerrados: más del doble que un año atrás

[ad_1]

La grave crisis de la industria textil afecta fuerte al polo comercial del barrio de Flores. Avellaneda es una de las avenidas con más locales inactivos.

La zona comercial del barrio porteño de Flores ya no tiene las veredas llenas de revendedores y comerciantes que llegaban desde distintos puntos del país para comprar ropa por cantidad.

De acuerdo con datos de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), el polo textil de la avenida Avellaneda es uno de los que tiene más locales cerrados.

La cantidad de locales vacíos en la avenida, según la CAC, creció más de un 160% en el plazo de un año.

En avenida Avellaneda nadie tiene plata

El deterioro de Avellaneda tiene una importancia particular. La zona es uno de los principales polos mayoristas y minoristas de indumentaria del país y concentra una extensa red de comercios, talleres, distribuidores y proveedores vinculados con la actividad textil.

Por eso, la caída de las ventas en ese corredor no afecta únicamente a los locales que atienden al público, sino también a una cadena comercial que genera trabajo en distintos eslabones.

Desde el sector textil señalan que el problema no se limita al ingreso de productos importados, sino que también está relacionado con la caída del mercado interno.

avenida Avellaneda
La zapatería de Marixa Balli en avenida Avellaneda cerró a principios de 2026.

La falta de compradores afecta tanto a las prendas fabricadas en el país como a las que llegan del exterior. En este escenario, incluso los comerciantes que ofrecen productos importados encuentran dificultades para vender.

«Antes había más personas con valijas. Ahora vienen por lo justo, lo que necesitan», contó Isa, de 22 años, vendedora de un local de indumentaria de la zona.

«La gente venía con valijas y ahora ya no. Antes venía gente de Latinoamérica, venía gente de Tigre. Ahora no vienen», confirmó Assadur Rahman, desde su local de Avellaneda y Terrada, a una cuadra de la emblemática esquina de Avellaneda y Nazca.

La crisis de la industria textil

Entre diciembre de 2023 y junio de 2026, los sectores de confecciones, cuero y calzado perdieron 28.322 puestos de trabajo registrados en todo el país. En ese mismo período cerraron 1.042 empresas y talleres.

Expectativa y preocupación en la UOCRA por los puestos de trabajo prometidos en Atucha

A la caída del consumo se suma el crecimiento de las importaciones. Entre enero y agosto de 2026 ingresaron al país 36.683 toneladas de prendas de vestir del exterior, un 55% más que durante el mismo período del año pasado, cuando.

Flybondi en convocatoria: la asombrosa deuda acumulada con sus trabajadores, que declaró en la Justicia

En contraste, durante los primeros siete meses de 2026, las fábricas textiles trabajaron apenas al 40% de su capacidad instalada, lo que significa que seis de cada diez máquinas quedaron sin funcionar por la falta de pedidos.

«Yo creo que la importación es una parte de lo que le pasa al sector, pero lo más importante es que cambió el bolsillo de la gente. Hoy la plata le alcanza para pagar servicios y comida, cosas básicas y esenciales. Por más que sea local o importado, si no sobra, no hay para ninguno de los dos», indicó Sergio Davidov, empresario con 40 años de experiencia en la industria textil.

Su empresa fabrica tejido angosto: cintas, elásticos, sogas, cordones, abrojos e hilo de alta tenacidad, para proveer a fabricantes de diversos productos. Algunos más, otros menos, pero todos le hacen menos pedidos que antes.

«Calzado cayó un 90%, indumentaria un 60%, colchones un 30% y fajas un 20%. Marroquinería también cayó», aseguró el empresario.

[ad_2]

Posible Fuente

Artículos Relacionados

Deja un comentario

Volver al botón superior
WhatsApp chat