LABORAL

Como había adelantado InfoGremiales, Stivelman renunció a la Superintendencia de Servicios de Salud y lo sucede un empresario proveniente del Hospital Italiano

[ad_1]

En medio de presiones cruzadas y luego de la difusión de sociedades offshore a su nombre, Claudio Stivelman renunció como superintendente de Servicios de Salud. Su lugar, como había anticipado InfoGremiales, lo ocupará Horacio Guevara un empresario proveniente del Hospital Italiano. Mario Lugones sostiene su poder de influencia.

Este martes la Superintendencia de Servicios de Salud confirmó que Claudio Stivelman presentó su renuncia al cargo de Superintendente, «luego de haber cumplido una etapa al frente del organismo dentro del proceso de transformación y reordenamiento del sistema de salud iniciado».

Su salida había sido anticipada por InfoGremiales hace algunas semanas luego de que publicáramos su rol como pieza clave de, al menos, dos empresas offshore radicadas en Panamá. Se trata de una maniobra que normalmente es utilizada para derivar plata fuera del país y desarrollar un complejo sistema de elusión fiscal. No suele ser una estrategia de principiantes ni de hombres con poca capacidad de mover dinero.

«El ingeniero Horacio Guevara, actual gerente general, asumirá como Superintendente de Servicios de Salud y dará continuidad a las políticas y los objetivos trazados para impulsar la libertad de elección de los beneficiarios y promover la competencia entre los distintos agentes del seguro de salud», explicaron oficialmente.

Guevara es un empresario proveniente del Hospital Italiano que responde directamente a la línea de conducción del ministro de Salud, Mario Lugones. En la práctica el ministro logró sostener su rol de influencia en la estructura estatal en el marco de una interna libertaria a varias bandas.

Como había adelantado InfoGremiales, Stivelman renunció a la Superintendencia de Servicios de Salud y lo sucede un empresario proveniente del Hospital Italiano

«La Superintendencia de Servicios de Salud agradece a Claudio Stivelman por el trabajo realizado, su compromiso y la responsabilidad asumida. Durante su gestión se fortalecieron las capacidades de fiscalización del organismo, con foco en la trazabilidad, la transparencia y la eficiencia en la utilización de los recursos», cerraron la escueta comunicación.

La Superintendencia es un lugar estratégico para el diálogo entre las diversas gestiones en los sindicatos. Es que por allí pasan parte de los fondos más críticos para el funcionamiento de las obras sociales sindicales, en estos momentos atravesando una etapa alarmante en lo financiero y lo económico.

Por su parte Stivelman ahora enfrentará algunos nubarrones en su futuro. Es que fueron varios los dirigentes que empezaron a poner el ojo en el manejos de recursos del sistema de salud y en las contrataciones de las obras sociales intervenidas por la Superintendencia bajo su mandato. De hecho ya preparan una estrategia judicial para esperarlo en el llano y sin la cobertura del esquema de poder libertario.



[ad_2]

Posible Fuente

Artículos Relacionados

Deja un comentario

Volver al botón superior
WhatsApp chat