El camarista laboral Mario Fera, sobre la reforma laboral: «Hoy es mucho más barato despedir sin justa causa a un trabajador»

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El magistrado de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo Mario Fera analizó en una entrevista con Infobae los cambios que introdujo la Ley de Modernización Laboral y señaló que gracias a la reforma es «mucho más barato despedir sin justa causa a un trabajador». El juez también reflexionó sobre el impacto de la tecnología y la inteligencia artificial en el mundo del trabajo, a partir de la encíclica del papa León XIV.
Con casi cuarenta años de carrera judicial y veinte como juez de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, Mario Fera es testigo privilegiado de las transformaciones del mercado laboral argentino. En una nueva entrega de «Sr. Juez», el magistrado analizó los cambios que introdujo la Ley de Modernización Laboral y reflexionó sobre el futuro del trabajo en un mundo atravesado por la tecnología y la inteligencia artificial. «La regulación del trabajo para proteger los derechos de las personas que trabajan, para que puedan vivir dignamente, es lo que dio origen al derecho del trabajo», sostuvo Fera, quien destacó la responsabilidad de la Justicia Laboral en tiempos de cambios vertiginosos.
Uno de los puntos centrales de la entrevista fue el impacto de la reforma laboral impulsada por el gobierno. «Tanto la llamada Ley de Modernización como la llamada Ley de Bases, que son los dos instrumentos normativos vigentes de este gobierno, lo que hicieron fue reducir fuertemente los costos del despido porque bajaron todas las indemnizaciones agravadas que venían vigentes desde décadas en Argentina», explicó Fera. El juez advirtió que «hoy es para un empleador mucho más barato, en términos económicos concretos, poder despedir sin justa causa a una persona trabajadora», un cambio profundo en el derecho laboral argentino y en la vida de las familias trabajadoras, ahora mucho más expuestas al desempleo.
La nueva legislación también introdujo la posibilidad de «negociaciones individuales» entre trabajador y empleador sobre aspectos tradicionalmente rígidos como horarios, vacaciones y jornada laboral. Fera calificó esta apertura como «un arma de doble filo» porque, si bien permite mayor flexibilidad, también puede dar lugar a abusos dada la vulnerabilidad negocial de la persona trabajadora. «El derecho del trabajo es una construcción jurídica sobre la base de la vulnerabilidad negocial de la persona trabajadora», recordó el magistrado, enfatizando que la ley debe proteger a quien está en una posición de debilidad frente al empleador.

Consultado sobre el rol de los sindicatos en este nuevo escenario, Fera fue contundente: «Por supuesto» que siguen teniendo sentido. «El sindicato, el sindicalismo, las asociaciones sindicales vienen a cumplir un rol esencial en el desarrollo de los derechos del trabajo, que es tomar todos aquellos aspectos que la persona trabajadora aisladamente no puede desarrollar y necesita socializar con sus pares», afirmó. El juez advirtió que no se debe confundir a la institución sindical con las personas que la integran y reclamó resignificar y controlar estas instituciones como parte del sistema democrático de frenos y contrapesos.
En materia de litigiosidad, Fera negó la existencia de una «industria del juicio» y afirmó que se trata de una expresión «muy fuerte» que no tiene sustento real. «Obviamente que hay situaciones de abuso que nosotros vemos muchas veces en el fuero, en la Justicia, y cuando advertimos una situación que puede ser abusiva, enseguida investigamos y determinamos las consecuencias», señaló. El magistrado se mostró a favor de fortalecer los mecanismos de conciliación prejudicial y de promover una cultura jurídica menos adversarial en la formación de los abogados.
Sobre el traspaso del fuero laboral a la Ciudad de Buenos Aires, Fera explicó que se está viviendo «un proceso institucional complejo» en el que, por un tiempo, convivirán dos organizaciones judiciales. «La Justicia Nacional del Trabajo tiene ochenta juzgados y diez salas, mientras que la Justicia de la Ciudad se creó con diez juzgados y apenas dos salas, con lo cual es muy reducida como para captar hoy la conflictividad actual que tiene el mundo del trabajo en la Capital Federal», advirtió. El juez consideró que la Justicia Nacional debería resignificarse para ocuparse de los juicios colectivos e interjurisdiccionales.
Por último, Fera reflexionó sobre la encíclica Magnifica Humanitas del papa León XIV y la consideró una guía clave para pensar el futuro del trabajo. «Me parece que poner al ser humano en el centro del universo y apuntar, a través de todas las políticas de los Estados y de cada persona que tenga una responsabilidad pública, a mantener los valores de la humanización del mundo va a ser crucial en esta etapa», sostuvo. El magistrado destacó la importancia de desarrollar políticas inclusivas y educativas para reducir el desempleo y la informalidad, y advirtió sobre el riesgo de que el desarrollo tecnológico excluya a las personas no calificadas.
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