El Senado convocó a tratar la reforma laboral antes de que lo apruebe Diputados y hubo reacción del peronismo

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Pese a que el proyecto de reforma laboral no tenía la aprobación de Diputados, el oficialismo apuró el trámite en el Senado y convocó a un plenario de comisiones para este viernes con la intención de sacar despacho y cumplir con los 7 días que exige el reglamento para llevarlo al recinto.
Está claro que el objetivo del oficialismo es conseguir que la norma sea convertida en ley dentro del período de sesiones extraordinarias para que el presidente Javier Milei lo tenga listo para la Asamblea Legislativa del 1ro. de marzo cuando se inaugurará el período ordinario del Congreso.
La jugada de Victoria Villarruel de convocar al plenario de las comisiones de Trabajo y Previsión Social y de Presupuesto y Hacienda para dictaminar sobre el proyecto de modernización laboral, sin la aprobación aún de Diputados, generó la bronca del peronismo.
En un comunicado de prensa, el bloque que comanda José Mayans acusó a los libertarios de «manipular y vulnerar» todas las normas del sistema democrático en el proceso de sanción de la ley, que si finalmente es aprobada por Diputados volverá a la Cámara alta luego de que el Gobierno accediera a eliminar el artículo 44 que modificaba el régimen de licencias por enfermedad, cuestionado por las fuerzas aliadas.
En este contexto, el peronismo insistió con su reclamo por la forma en que fueron distribuidas las sillas en las comisiones en las que se trató la propuesta enviada por el Gobierno, ya que por proporción le correspondía entre 6 y 7 lugares y sólo le reservaron 5, que aún no fueron ocupadas.
Más allá de esa disputa, el peronismo salió al cruce de la maniobra del oficialismo de convocar a las comisiones previo a la sesión de Diputados, calificó el hecho como «un verdadero quiebre institucional que marca el ingreso a un camino peligroso para la democracia argentina» al tiempo que alertó que genera «gran incertidumbre e inseguridad jurídica».
Pero el peronismo tampoco pudo romper el blindaje libertario en Diputados, donde pretendía extender los tiempos de la sesión para demorar el envío del proyecto al Senado e impedir que se cumpla con la agenda impuesta por el oficialismo para que salga la ley.
Es que tras fracasar el intento por definir un acuerdo sobre el plan de labor de sesión en la Cámara baja, Martín Menem, con la ayuda de los aliados, tuvo la picardía de apurar la votación a mano alzada y logró imponer su cronograma para acortar la cantidad de oradores en el debate. Cuando el bloque peronista pudo reaccionar, el riojano le pidió a Germán Martínez, jefe de Unión por la Patria, que juntara los dos tercios para revertir la votación.
Los K sabían que no tenían la mayoría especial para dar vuelta el plan de labor, pero fueron a la votación y perdieron 107 a 136 sepultando el intento de prolongar el debate en Diputados y manteniendo la idea original de Menem y los aliados.
Más allá de estos choques con el peronismo, el oficialismo anticipa que será un trámite la firma del nuevo dictamen del Senado, luego de que el Gobierno accediera a eliminar el polémico artículo 44 que modificaba el régimen de licencias por enfermedad frente a las presiones del PRO, la UCR y los bloques aliados en Diputados.
No obstante, fuentes legislativas dejaron trascender el malestar de los senadores radicales que protestaron por la decisión de dar de baja ese artículo que los aliados habían cuestionado y que el oficialismo no defendió cuando la ley llegó a Diputados.
La intención del oficialismo es llevar la reforma laboral al recinto para el viernes 27 con la intención de darle sanción y esté lista para cuando Milei vaya al Congreso.
Pero lo cierto es que la próxima semana, el Senado tendrá 3 sesiones porque el martes 24 realizará la sesión preparatoria en la que Bartolomé Abdala será ratificado como presidente provisional y se definirá el resto de las autoridades de la Cámara alta.
Hubo un intento de los aliados para unificar las sesiones, pero Villarruel se opuso a llevar la preparatoria porque se trata de un acto más institucional.
En tanto, el jueves 26 está previsto que el Senado apruebe la ley Penal Juvenil que baja la edad de imputabilidad de los 16 a los 14 años. En ese temario se va a incluir la reforma de la ley de Glaciares y el pliego de Fernando Iglesias como embajador de Bélgica y la Unión Europea.
Mientras que la semana se cerrará con la reforma laboral junto al Acuerdo del Mercosur y la Unión Europea.
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